Yo no lo llamaría obsesión, sino querer dar lo mejor de mí.
Entrevista a Christian Bale 2009:
A los 10 años, se subió a un escenario, junto a Rowan Atkinson, el célebre Mr. Bean y a los 13 Steven Spielberg le fichó para protagonizar El Imperio del Sol. Desde entonces este ambicioso, exigente y audaz actor ha ido encarnando con facilidad y estilo personajes tan complejos como el psicópata de American Psycho o el atormentado insomne de El maquinista. Para demostrar sus agallas, inclusó aceptó darle la réplica al temperamental Russell Crowe en el remake del clásico western 3:10 to Yuma. Según Bale, fue su rodaje más agradable y placentero. Pero admitámoslo, tras su últimos brotes de ira, documentados hasta la saciedad en los medios de comunicación, y de tirar contra todo lo que se mueve a su alrededor, es difícil relajarse en su presencia. Cuando Christian Bale entra en la suite del Four Seasons de Los Ángeles no se mueve una mosca. Hay algo de enigmático en su presencia que definitivamente le sirve para su trabajo. El silencio se rompe con un: "¿Te apetece un café?". La seca respuesta no se hace esperar: "No gracias, con un vaso de agua, me basta". El actor está aquí para hablar de su nuevo trabajo, la esperada cuarta entrega de Terminator, Terminator Salvation. La historia se centra en el post apocalíptico año 2018, en el que su personaje, John Connor, lidera la resistencia contra los Skynet y su ejército de Terminators, cuyo objetivo es aniquilar a la humanidad. Con ese espíritu comenzamos...
Después de Batman dijiste que dejabas de hacer secuelas. ¿Por qué aceptaste trabajar en ésta?
Sí, es cierto, lo dije, pero no me pude resistir, el guión es fantástico, lo suficientemente sólido como para entretener y enganchar al público. Acepté el papel porque reinventa la serie, no tiene nada que ver con lo que hemos visto hasta ahora. Para mí era un gran desafío. Mucha gente no entiende por qué hago ciertas cosas y mi respuesta es siempre la misma: me atrae probar cosas distintas, aunque sea una secuela de una película, porque siempre tengo una nueva visión, no lo veo como una repetición.
Aún así, tengo entendido que McG (el director) tuvo que persuadirte para que lo hicieras. ¿Qué hizo para convencerte?
No aceptar un no por respuesta (sonríe). Me tuvo que dar muchas razones por las cuales merecía la pena trabajar duro durante varios meses de mi vida. Tuvimos problemas con la huelga de guionistas, y hubo varias revisiones del guión. No niego que fue un rodaje intenso, pero creo que ha merecido la pena.
Obviamente hay intereses de mercado, por llegar a un público mayoritario...
Sí, por supuesto, pero no es eso lo que me lleva a hacerla, lo hago por satisfacción propia, no por dar gusto al público o por responder a las demandas del mercado.
Cuando uno piensa en Terminator, inmediatamente viene a la mente Arnold Schwarzenegger...
Es inevitable. Pero lo que hemos hecho con esta película es contar el génesis de ese personaje que todo el mundo asocia con la saga, el T-800, y el resurgimiento de John Connor como líder de la revolución.
¿No te resultó un poco extraño la idea de un Terminator sin él?
Era lo que todos se preguntaban. Terminator es conocida por esa fígura mítica, pero no creo que a nadie le interese imitarle, esa mitología está muerta y hay que crear un nuevo héroe y un mundo diferente.
¿Hablaste con Schwarzenegger de la película?
Me lo encontré en un parking, pero iba rodeado de guardaespaldas que no me dejaron acercarme a él (risas). No, simplemente nos saludamos y hablamos un poco de la película y del personaje, parecía gustarle la idea de que yo le interpretara, me deseó mucha suerte y eso fue todo. Creo que ya la ha visto.
¿Cual de los anteriores Terminator te gustó más?
El primero que vi en una sala de cine fue Terminator 2 y me divirtió mucho. Nunca había visto un actor de las proporciones de Schwarzenegger, me causó una gran impresión.
¿Cómo describirías a tu John Connor?
Como un hombre que cree en el futuro y por eso lucha por sobrevivir y ayudar a los demás.
La trama invita a la reflexión en los tiempos que corren, ¿cómo te imaginas nuestro planeta en el 2018?
Muy distinto al de Terminator. Soy un gran optimista y creo que las cosas están empezando a cambiar por el mero hecho de que la gente se dé cuenta que están mal y admita que hay que buscar la solución.
¿Cúal es tu definición del héroe?
La definición de héroe es muy amplia, pero lo que tienen en común los héroes, no importa la magnitud de su acción, es hacer algo por los demás. Por lo general los héroes actuan en el anonimato, llevando a cabo extraordinarias acciones sin que nadie las conozca. Pero hay muchos que entran dentro de esa categoría porque son buenos vendedores de imagen, excelentes relaciones públicas.
Hablando de imagen, la tuya parece haber cambiado desde que hiciste de Batman, se te ve más en las portadas de revistas de moda, se habla de tu carisma, tu masculinidad y tu estilo. ¿Te interesan esas cosas?
No, nada. No tengo ninguna relación con todo eso. Hoy visto con traje porque voy a dar algunas entrevistas para la televisión y me lo han pedido. No tengo nada en contra de que me vistan y me peinen para salir frente a la cámara o que me regalen un traje para asistir al estreno de mi película, pero fuera de eso, en la vida diaria, no pierdo el tiempo en pensar si tengo estilo o no. Me pongo lo primero que pillo.
¿Te molesta que la gente se fije en tu persona más que en tu trabajo?
Me resulta molesto y me aburre hablar de ello. Yo encuentro mucho más interesante a una persona a la que le rodea cierto misterio, sobre todo cuando se trata de un artista, lo contrario limita tu creatividad.
Tú la has demostrado, de la mano de Christopher Nolan, Terrence Malik, Werner Herzog, Todd Haynes y ahora McG. ¿Qué les diferencia y qué tienen en común que atraigan tu interés?
Les diferencia su estilo de trabajo, pero lo que más tienen en común es que son absolutamente independientes, y no me refiero al tema financiero sino a su visión de las cosas, a su filosofía. Pertenecen a una raza aparte. Son gente obsesiva con su arte, la gente así es la que hace historia.
A ti también se te conoce por tu obsesión a la hora de prepararte para un papel...
Yo no lo llamaría obsesión, sino querer dar lo mejor de mí. Creo que tener un propósito en la vida y enfocar todo tu talento y energía en ello es muy importante. Eso te hace sentirte realizado como ser humano.
¿Alguna otra obsesión a parte de actuar?
Me gustaría escribir y dirigir cine, es algo que encuentro bastante fascinante, es una idea que llevo en la cabeza desde hace tiempo y que espero llevar a cabo algún día.
Entrevista : Revista MAN - Terminator
¡¡Quiere dirigir y escribir!! Christian es un hombre ambicioso y fascinante.












































