LA VANGUARDIA
VIENE DE LA PÁGINA ANTERIOR - 17/09/2008
Biografía en plural de Dylan, imaginada por el fan (Todd Haynes) como una mirada críptico/ lírico/ musical
procesos artísticos que le salieron en el camino. Es sin duda este mix de retazos biográficos y de universo musical autónomo el que le da relieve creativo a la obra respecto a otras biografías musicales. Nada que ver con los biopics que nos han llegado en los últimos tiempos, Ray Taylord Hackford, 2004), o Tina (Brian Gibson, 1993), por poner dos ejemplos. Haynes, en este punto y en este género ha apuntado con más ambición fílmica dejando al espectador en una tierra de nadie que hasta para el más experimentado dylaniano cuesta saber donde comienza la mentira y acaba la verdad. Las primeras imágenes con la muerte en live del cantante ya nos avisan de la naturaleza de la obra. La autopsia nos desvela las siete vidas del cantante comenzando por un Dylan adolescente interpretado por un joven actor negro, Marcus Carl Franklin, aquí llamado ni más ni menos que Woody como el ídolo del cantante, Woody Guthrie, que le despertaría a la épica folk. Para su siguiente reencarnación, el actor Christian Bale, ahora como Jack , el cantautor comprometido de The freewheelin´Bob Dylan y de The times they Are-a-changin y en el papel de la joven conciencia de Norteamérica. Bale es también el encargado de reinventar el Dylan religioso y evangélico de los setenta como el Pastor John. Ben Whishaw por su parte es Arthur - no sabemos si en honor de Arthur Rimbaud-, poeta dandi y estrella arrogante, a medio camino siempre entre el interrogatorio policial y la conferencia de prensa. El Dylan que acababa de fer el cim con la epifánica Like a rolling stone,la canción que a juicio del escritor Greil Marcus, divide en dos la historia de la música popular del siglo XX, aunque solo sea por esos casi seis minutos que dura el tema. ...












































