Habrá que ver qué tal reciben ahora los españoles esta consola que en otros países ya ha comenzado a causar simpáticos estragos. Según una información recogida por OTR/Press del rotativo de EE.UU. 'The Wall Street Journal', los usuarios más sedentarios notaron agujetas tras jugar largo rato a la revolucionaria consola apenas algunos días después del lanzamiento americano.
chicas, De hecho, el presidente de Nintendo, Satoru Iwata, declaró hoy en Japón que su compañía se ha encontrado con que algunos usuarios juegan «mucho más emocionados de lo que esperábamos».
Esta declaración se refiere a algunos casos de gente a la que se le ha escapado el mando de los movimientos tan exagerados que hace al jugar. Para evitar esta
el transito, circunstancia, el mando de Wii lleva una correa que se engancha a la muñeca, por lo que la compañía «está investigando» si es un problema de la misma o si los casos se deben a que los usuarios, directamente, no se la enganchan a la muñeca pensando que el controlador no se les escapará.
Según el directivo, la solución primera que plantea Nintendo es «enseñar a los usuarios a tratar con Wii como una nueva forma de entretenimiento». Y es que, dados los movimientos que se hacen con la consola, si el jugador no se engancha la correa,
videos q23e, es más que posible que el mando salga disparado con destino incierto. Por ahora, Nintendo no estudia rediseñar o cambiar la correa oficial que viene de serie con el mando.
La espera ha sido dura pero videojugadores españoles ya golpean pelotas de tenis virtuales y utilizan el innovador mando como si de una espada se tratase; es la forma de jugar más inmersiva que ha llegado al mundo de los videojuegos. Tanto es así que -según informó hoy el presidente de la compañía, Satoru Iwata- Nintendo tiene conocimiento de algunos jugadores que «se emocionan demasiado» y cuyo mando sale disparado en plena partida, algo que quieren evitar, con riesgo para la integridad de todo lo que les rodee.
La nueva consola de videojuegos Wii de Nintendo golpeó el viernes las puertas de las tiendas en Europa, donde sus primeros compradores se abarrotaron desde la medianoche para poner fin a su larga espera. En España el sábado fue el día elegido para el lanzamiento, ya que el viernes era festivo, pero los grandes distribuidores ya advertían dos días antes de que tenían casi todo el stock vendido anticipadamente.