Vamos por partes. Si yo fuera Viki me preocuparía. ¿Se la estará dando con tíos, que es mucho peor que que te la den con tías? Porque esto es lo que he leído que recoge El Semanal Digital sobre una entrevista que le hicieron en la radio: "El fubolista afirmó que de niño le encantaba ponerse mallas y zapatillas de ballet y que en general desde pequeño siempre tuvo un gusto extravagante y se sentía diferente". Madre. Pobrecillo, y luego tener que dedicarse a algo tan rudo como jugar al fútbol inglés. Seguro que se le ha roto más de una uña.
Por otro lado, a la más guay de las Spice le ha dado por engordar. Tanto batido de algas y tanta infusión adelgazante, se había quedado en el chasis; y si a eso le añades los bailoteos escenariles propios de una macrogira como la que se está marcando, tratando de demostrar que sigue creyendo que tiene 20 en lugar de 40, pues o gana un poco o muere de inanición.
Por cierto, que aquí tenéis la felicitación navideña de la diva, desde su página web oficial:


