Siguiendo con el tema de los viajes fatídicos les comentaré un poco una historia que sucedió hace casi 20 años y que curiosamente también sucedió en Sudamérica, más precisamente en el país de Perú, en lo que se conoce como la mayor tragedia en la historia de la aviación comercial que ha vivido ese país.
Corría el mes de Diciembre del año 1987 y el campeonato de fútbol de primera división de ese país entraba a instancias finales teniendo al equipo Alianza Lima como único puntero del torneo. La siguiente fecha le tocaba trasladarse al interior del país y jugar en condición de visitante ante un equipo de la amazonía de ese país. Ahí la historia no fue diferente y el equipo de Alianza Lima se alzó con la victoria y quedó en solitario en la punta del torneo a falta de una fecha para el final del campeonato. Con el título prácticamente en el bolsillo tomó el charter que lo traería de vuelta a la capital peruana, lugar al que nunca llegaría. El vuelo de retorno se hizo de madrugada, casi todo el vuelo discurrió con normalidad, fue el tramo final el fatal, el que acabaría con la vida del equipo más popular de ese país, Alianza menorca, incluyendo algunos dirigentes y personal de asistencia además de casi toda la tripulación.
La historia registra que el fatídico avión modelo Fokker tomó contacto con la torre de control del aeropuerto en Lima solicitando ayuda visual puesto que una de las luces que indicaban que el tren de aterrizaje del avión había descendido correctamente no se prendía. Al parecer en la torre de control le indican que el tren de aterrizaje había descendido correctamente y que tenía autorización para bajar. Es así que el piloto toma distancia para girar y entrar al aeropuerto pero a partir de esos instantes la comunicación radial se pierde. Eran las 4 de la madrugada aproximadamente, pasaron cerca de tres horas hasta que la prensa tomó conocimiento del hecho y se desató la noticia a nivel nacional. Al parecer el Fokker se había estrellado en el mar de Ventanilla, próximo al aeropuerto. Al lugar de los hechos de agolpan familiares y amigos de los pasajeros, desesperados porque no sabían nada. Mil y una especulaciones se tejen en esos momentos, se dice que el avión aterrizó de emergencia en una isla cercana y que todos los pasajeros se encontraban a salvo, incluso se dice que el avión venía cargado de droga y que fue derribado en el aire. Esto añade mayor confusión a los deudos que hasta ese momento no conocían su condición de tales. Con el correr de las horas se anuncia oficialmente la noticia de que el avión se había estrellado en el mar de Ventanilla y que únicamente el piloto había sobrevivido. Continúan transcurriendo las horas y aparecen los primeros restos del fuselaje del avión y poco a poco el mar empieza a devolver los primeros cadáveres en medio de la consternación de la comunidad mundial ya para entonces. En ese tiempo se analizó la caja negra del avión pero el hermetismo fue total y apenas un discreto informe de La Marina de Guerra del Perú daba cuenta de los hechos sin entrar en detalles y deslindando responsabilidades.
Han pasado casi veinte años de aquel fatídico día y hace poco un informe de un programa de la televisión peruana filtró unos documentos que consiguió en secreto en donde se consigna que el piloto del vuelo carecía del número de horas de vuelo requeridos y que en la trascripción de la caja negra del vuelo se lee que el piloto en un momento se tocó de nervios y dejo el mando del Fokker a su copiloto que también resultó no calificado. Fue en estos fatales segundos que el avión se sale de control y va a estrellarse. El piloto se encuentra en el exilio y se niega a prestar alguna declaración mientras los deudos siguen esperando justicia.

