...tiene siempre la misma textura pero nunca repites la misma sensación en cada paso.
Piénsalo. No es que tenga ganas de rayar al personal ni dármelas de intelectual (entre otras cosas porque no se puede aparentar lo que no se es, jeje).
La realidad es que hay días en que recorres un suelo que ya has pisado varias veces y lo que ves son reflejos de antiguas sensaciones pero, que al haber cambiado el mundo, ya no queda ni siquiera ese reflejo.
Un día te levantas y necesitas andar cierta distancia; crees que sirve de algo, y es verdad: sirve para recordar, para no olvidar. Muchos dices que eso no tiene nada de aconsejable, que es como querer andar siempre el mismo camino.
Puede que sea verdad eso de si quieres puedes, y prometo que quiero andar un suelo nuevo, pero de la misma forma que el suelo antiguo tiene unas sensaciones escritas, el nuevo tendrá las que hoy llevas encima.
¿Solución? ¿No caminar? No...
Seguir caminando, porque el reflejo de lo que te espera no está en el suelo, está hacia el frente, levantando la mirada de lo que pisas, fijándote hacia donde va el camino y con qué te puedes topar.
Te dejo una canción nueva para mi, traida hasta aquí por el bueno de Casaus.
Por cierto, si no lo has hecho, entra aquí y echa un vistazo.
Buena suerte en tu camino.
PD: solo una cosa más que decir... Aunque el mundo no lo entienda, incluso ni tú mism@, lo que nos unió lo hará por más tiempo del que podemos imaginar...

