...I will never be with you.
Eso dice el final de la famosa canción de James Blunt. Sí, esa que tanta murga dió durante todo un año llegando a entrar en el record guinness o casí...
Ese final de ese tema viene persiguiéndome desde hace mucho tiempo, no por nada en particular, sino porque, no tengo muy segura la razón, fue la parte que se me quedó más grabada...
En una sola frase puedes condensar más de una sensación y, en el caso de ésta, puedes resumir casi una vida.
Porque esa frase oculta dos aspectos fundamentales y únicos a la hora de ponerte cara a cara con el destino al que te enfrentas con cada decisión que tomas:
"...es hora de afrontar la verdad"...No es ni más ni menos que la forma elegante de describir ese momento que viene justo después del instante en que tomas una decisión; porque te guste o no la parte mala de esa decisión te va a perseguir durante más tiempo del que podrías esperar. Esa es la verdad a la que hacer frente, que la equivocación de tu decisión (sobretodo si hablamos de una MUY IMPORTANTE) te irá comiendo día tras día.
"...nunca estaré contigo"...Si alejas la personificación que trae esa frase, la realidad que esconde es la aceptación del fallo. Después del error viene el ser consciente de él; pero aquí mi discrepancia: puedes ser consciente de él pero aceptarlo conlleva una superación del dolor y eso, en la mayoría de los casos, es una utopía.
Con esta "paja" mental solo busco una salida a cierto momento por el que atravieso, en el que cuestiono las decisiones tomadas de un tiempo a esta parte; un instante en el que no hago más que comprender que eso de creer que cada decisión que tomas es vanal es el primer error de todos los que cometes.
No puedes vivir toda tu vida bajo la presión de respirar en un estado constante de decisión; obviamente, pero el plantemiento actual del momento que vivo dice lo contrario...
Ese planteamiento afirma lo siguiente:
"Más vale no dejar nada al libre albedrío, más vale ser perfectamente consciente donde vas, más vale estar completamente seguro de que es el pie derecho el que sigue al izquierdo... porque puede que ninguna de esas decisiones te parezca importante, y será entonces cuando cogerás la costumbre de creer que ninguna lo es. Ese es el fallo.
El siguiente paso que trae esta equivocación es la ilusión de corrección, de reparo, de solución... Eso no existe, porque nada de eso está en tu mano, dado que la repercusión de tus actos afectan al otr@ y eso no puedes cambiarlo si no hay fe por parte de los dos.
Además, cuando la intuición dice que no, ya sabes la respuesta".
Si te hice daño, perdóname. No todo lo que oiste fue verdad... nada de que lo hubo fue mentira.
GRACIAS: he aceptado mi error y, si me dejas, te lo demostraré...
Es muy cierta esa frase que dice: "cuando una pareja se separa, no solo se rompe un corazón, sino que la persona que tenías contigo, se muere". Yo sigo siendo el mismo... y soy aquel que nació hace 27 años.
Jamás en mi vida me han gustado los finales. Es más, el mundo de las series me atrae tanto por la posibilidad de continuidad, pero hasta ésto se acaba (y sino que se lo digan al reparto de "Friends").
La frase cerrar una puerta, cerrar un ciclo, cerrar una etapa... nunca me ha gustado porque prefiero la continuidad... y lo que estoy aceptando ahora es que existen puertas que se cierran.
Yo soy una de ellas.
Hasta aquí este rincón. Hasta aquí este espacio. Hasta aquí esta puerta.
Hasta que algo me vuelva a hacer escribir.
Me voy porque no me gusta el mundo... porque cada decisión que he tomado me ha traido hasta aquí...
...porque es hora de aceptar la verdad...
Adios amigo, adios Amiga

