Es una sensación acrecentada con el paso de los años. El mundo se está yendo al carajo y acabo de tener una prueba fidedigna. Vivo en Tomares, un pueblo a las afueras de Sevilla, y ACABAMOS DE SENTIR UN TERREMOTO¡¡¡¡
Que rázon tiene ese acongojante documental "Una verdad incómoda"...

