V de vendetta ****
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Director: James McTeigue
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Intérpretes: Natalie Portman, Hugo Weaving
BSO: Dario Marianelli
Si Ken Loach se desmarcara de la realidad y apostara por la ficción, rodaría 'V de vendetta'. En ella se amontonan la batalla contra las reglas sociales y religiosas de 'Sólo un beso', la pérdida de la inocencia de 'Sweet sixteen', la lucha de las clases bajas contra el poder empresarial de 'Pan y rosas' y todas las críticas al sistema de su filmografía.
Los hermanos Wachowski, que esta vez dejan la dirección a James McTeigue, han creado una crítica ácida, feroz, irónica y descarnada contra los métodos de opresión del poder político. Esos métodos que existen en la realidad y que asumimos con rutina cada día. Todo ello disfrazado veladamente con pellizcos de acción, efectismos y el clásico sacrificio del protagonista por la humanidad. Un superhéroe sin poderes, un Batman con ideología política.
En un momento del film se explica que "los artistas mienten para decir la verdad". Igual que los hermanos Wachowski. Bajo la careta de la ficción se atisba claramente el minutaje de cualquier telediario: la gripe aviar, los presos de Abu Graib, las manifestaciones, la represión, la manipulación informativa...
Al margen de la denuncia política, los protagonistas (Hugo Weaving y Natalie Portman) emprenden juntos un viaje con dos objetivos distintos. Uno, hacia la redención; otro, hacia la consciencia. Portman se equipara así al Neo de Matrix, sólo que esta vez la píldora roja se cambia por la tortura. Es en ese momento, cuanda ella despierta de su Matrix y afronta la realidad, donde la película alcanza su auge. El director rueda una secuencia formidable alternando los flashback con el presente.
Lo mejor: Todo
Lo peor: La escena final peca de efectista

