El 2005 quedará en la historia de las Bandas Sonoras Originales (BSO) como la estancia más lúcida de JOHN WILLIAMS. El maestro de la ostentación orquestral firmó, a sus 74 años, cuatro de las partituras más rotundas del pasado año: 'Star Wars: episodio III', 'La guerra de los mundos', 'Munich' y 'Memorias de una geisha'.
Pero el acuciante deseo de Williams por dilatar su ya desmesurado curriculum (al que hay que sumar dos nominaciones para los Oscar de este año), se convierte en un espejismo si analizamos un año que no ha sabido mantenerle el pulso. Al margen de nueve o diez títulos, la música sufre los mismos sintomas de estancamiento que el cine. El vicio al efectismo y a los artificios ha calado, incluso, en nombres como Danny Elfman, Vangelis o Harry Gregson Williams.
LO MEJOR
- 'Munich, 1972' ('Munich', de John Williams)
- 'Becoming a Geisha' ('Memorias de una geisha', de John Williams)
- 'Antrozous' ('Batman begins', de Hans Zimmmer y J. N. Howard)
- 'The ferry scene' ('La guerra de los mundos', de John Williams)
-'Beauty killed the beast' ('King Kong', de James Newton Howard)
- 'Where is Mr. Barrie?' ('Finding Neverland', de Jan AP. Kaczmarek)
LO PEOR
- 'Alexander', de Vangelis
- 'La isla', de Steve Jablonsky
- 'Charlie y la fábrica de chocolate', de Danny Elfman
- 'El reino de los cielos', de Harry Gregson-Williams
- 'Las crónicas de Narnia', de Harry Gregson-Williams
DECEPCIÓN
- 'Million Dollar Baby', de Clint Eastwood
- 'Cinderella man', de Thomas Newman
- 'Sin City', de John Debney y Graeme Revell
- 'Una historia de violencia', de Howard Shore

