
Gracias a un golpe de suerte de última hora conseguí una entrada para el memorable concierto de Gilberto Gil anoche en la Fundación Tres Culturas.
El mágico patio del pabellón de Marruecos, la contagiosa alegría de la legión de emigrantes brasileiros, y la talla artística de este ministro (increíble que sea político: todavía podemos tener fe!), crearon un ambiente que no recuerdo haber vivido antes. Intentaré explicarlo: este señor ha sido preso político, es amigo de toda la vida de Caetano Veloso, y ha tocado con Yes y con Pink Floyd. Además cuando cumplio 64 tacos, estuvo con Paul McCartney tocando "when i'm sixty four", que también versionó anoche. Y además es un tío que ante todo es artista, y tiene plena conciencia del peaje que paga por ello; segun sus palabras, "nuestra mente funciona de forma distinta". Es verdad.
El concierto fue una clase magistral de distintos tipos de toques brasileiros: samba, samba-rock, bossanova, etc. Gilberto se paraba a explicar la historia y el porqué de cada uno de esos estilos. Su hijo le acompañaba, a veces con una segunda guitarra, otras veces con guitarra solista, y otras con percusión. Momento memorable fue cuando éste se arrancó a tocar ¡una caja de cerillas! Y sonaba estupendamente.
Los brasileiros coreaban sus canciones con él, arrastrando a todos los demás. En los bises además se marcó un "No woman no cry", que quedará en mi memoria auditiva para siempre.
En el vídeo que adjunto no se ve una mierda, pero compensa que el sonido es aceptable. Espero que os guste!!!

