
Estamos en un festival de Locarno a punto de terminar. Quedan los premios, la película de clausura y un premio de honor a William Friedkin. De este festival se dirá que: muy flojo, muy mal programado, dos películas decentes al comenzar y dos al terminar: Academia Platón, de Filippos Tsitos , y Nada personal, de Urszula Antoniak... magnífica esta última.
Pasamos a una especie de resumen de este triste festival donde hasta se ha desvirtuado el tipo de cine a poner en Piazza Grande y, si bien es aceptable una restrospectiva MANGA incluyendo series de televisión, no es aceptable tanta película de animación japonesa a concurso o a la Piazza, por ejemplo un Redline de Takeshi Koike, que nos retrae a nuestra juventud con la serie de televisión que se vio en España: Autos locos con Lady Penélope, el Barón Pierdonodoyuna, o incluso recordar a Los locos de cannonball e incluso a aquella absurda carrera de la primera película de la Guerra de las Galaxias pero pesada de narices.
¡En fin! El director del festival, que se va a dirigir una filmoteca, podía haber hecho un gran festival y que se le recordara pero se le va a recordar por haber hecho el peor festival en 62 años.



La otra sección que es la de las películas que se ponen en la Piazza Grande. La tal plaza en realidad es una calle ancha, más estrecha que La Castellana de Madrid. Pero Suiza es así: en Locarno tienen el Lago Mayor, que la inmensa mayoría es italiana. Y si no recuerdan la frase de Orson Welles sobre Suiza. La grandeza de la Piazza Grande al aire libre es que reúne todos los días a 7.000 personas. Si se imaginan lo que es una comedia con 7.000 carcajadas, con un grito de terror de una peli de miedo, o verles correr cuando empieza a llover, ya que por término medio, en todos los festivales hay 4 ó 5 noches de tormenta. En esta Plaza, muy incómoda, el público ha premiado películas como Un funeral de muerte o La vida de los otros; es decir, ahí ponen películas que sí se estrenarán.
La película de Mike Leigh es una película como todas las películas de MikeLeigh, es decir, con escenas divertidas, una crítica feroz actual, a la economía, a la vida...Tenemos a una chica aparentemente feliz, dinámica que quiere aprender a bailar flamenco y a conducir. Parece como si destrozara a todo lo que le rodea y al mismo tiempo enamorara a todo el mundo. Se trata de una reflexión real de la vida cotidiana. En suma, un fragmento de unas vidas que se entrecruzan y no sabemos qué pasará después. Aún así, se trata de una película muy muy maja.
Otra película muy interesante del director Robert Guédiguian es "Lady Jane".Sí, es la canción de los Rolling Stones y el personaje de la película también se llama así. Es un thriller, una película negra, bien realizada con un buen guión, todo muy lógico, con unos personajes maravillosos que coinciden en su pasado delictivo... Una película magnífica pero con un problema extraordinario: la obsesión de contratar a su mujer y a sus amigos,lo que lleva haciendo hace 20 años.


