Sobre la XXIII Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián

XXIII Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián. Es un festival pequeño, pero esto dicho con todo cariño, porque tiene un público fiel, apasionado, entregado, que llena el teatro principal.

Evidentemente el macro festival es Sitges, pero este tiene el acierto de una cierta tranquilidad, el cine por la tarde, por la noche, uno puede trasnochar porque no hay que ir al cine por la mañana, y sobre todo y es muy importante, va mucho, mucho, a la realidad de su denominación: fantástico y de terror. Es decir, el thriller puro no entra. Eso era para el fallecido Manresa.

Algunas de las películas han pasado por Sitges, porque Sitges pasa todas, pero en secciones paralelas, aquellas que allí no podemos ver porque van en la sección Panorama, etcétera.

Aquí también hay secciones paralelas, como un ciclo gratuito de Drácula con la de George Melford o La mansión de Drácula, copias restauradas de clásicos que van desde El increíble hombre menguante hasta el Drácula de Browning con Bela Lugosi, pasando por E.T. o La mujer y el monstruo, película que era en relieve y que en España se puso en plano.

Y de estreno, películas majas como pueden ser Sinister, El horror de Amityville de 2012, Tulpa o El hombre de las sombras (The tall man). En fin, una muestra muy agradable en un festival majo, muy majo.