Sobre el palmarés de la Seminci 2012

La 57 edición de la Seminci, la Semana Internacional de Cine de Valladolid, ha finalizado. El sentimiento popular sobre el certamen es muy flojo. Esto se dice en las cafeterías, en la calles, en los cines. Eso es lo que se comenta en la ciudad. Y lo que se ve en el Calderón, que es el Palacio del Festival, es que cada año va menos gente.

Aunque el director del certamen, Javier Angulo, dice que a las proyecciones de esta edición han acudido más de 60.000, lo que no dice es que si una misma persona va al cine cinco veces al día por las siete jornadas que tiene el festival eso da ¡¡¡35 sesiones para una sola persona!! ¿Se dan cuenta de que no son personas distintas sino muchas menos personas que van a los pases muchas veces?

Entrando en lo estrictamente festivalero, el jurado de esta edición se ha vuelto como un puntín loco premiando absolutamente todo menos dos películas de dos artistas consagrados, con retrospectivas en festivales, con Espigas de Oro y con el reconocimiento del mundo del cine: las del director serbio Goran Paskaljevic y la del director finlandés Mika Kaurismäki, que llegaban a Valladolid, respectivamente, con De rouille et d’os y con Rumbo al norte.

La ganadora, la que pasa a la historia, es la marroquí Los caballos Dios que es una película que narra el adoctrinamiento a gente que habita en un barrio marginal de Casablanca, donde la pobreza, la delincuencia, la violencia y la desesperanza son un caldo de cultivo para ser captado y convertido en ‘martir’. Y esta historia desde la infancia de esos mártires puede ser real o no, pero lo que sí fue cierto fueron los atentados en Casablanca del 2003 realizados por terroristas suicidas.

Es una buena película. Pero aún mejor, la mejor que se ha visto en este Festival, es una que ha ganado premios en casi todas las secciones, La quinta estación, una película que roza la fantasía, la ciencia ficción, los cultos paganos, todo lo habido y por haber, pero que es como un soplo de aire fresco dentro de tanto cine mediocre.