Sobre el 'No' de Gael García Bernal

Festival de Locarno. En Suiza no hay crisis, no ha mendicidad, está todo limpio. Sin Festival tiene que ser aburridísimo. Con Festival también, porque las películas lo son.

El Festival tiene gran presupuesto porque hace una retrospectiva dedicada a Otto Preminger. Cuando todas sus películas las tenemos en casa, pero cada película se da a un crítico de diversos países para que hable de una especie de cine-club. ¡Eso es tener dinero!

El director del Festival de Sevilla está por aquí, como es lógico y garantiza que, a diferencia de Málaga, nos dará desayuno a los invitados porque lo de Málaga este año ha sido grotesco.

A destacar una película llamada NO sobre un plebiscito que organizó Pinochet para estar ocho años más en el poder y está muy bien reconstruida la campaña televisiva a favor del sí o del no. Pero las cámaras digitales manejadas por inútiles hacen que todo sea feo y que no se vean cosas, que otras tengan mucha luz… Luego, la proyección aquí, nunca se sabrá si es por el proyeccionista o por la copia, la vimos alargada y Gael García Bernal resultaba más alto que Pau Gasol, lo cual no es cierto.

En el recuerdo queda alguna buena película y realmente no existen candidatas para los premios, a pesar de lo que pueda hacer el público que vota en la Piazza Grande, con una asistencia media de 7000 personas; o el concurso internacional, con un jurado que puede hacer lo que siempre hacen los jurados: fallar.