Sobre el desmadre de premios del Festival de Locarno

65 Festival de Locarno absolutamente desmadrado en algunas cosas. Por ejemplo, el ínutil del director da todos los días un premio a la carrera y se lo puede dar a Charlotte Rampling, Ornella Muti… Pero lo que no hay forma de explicar es que se lo dé a la carrera cinematográfica de Harry Belafonte.

Hay cosas que no se entienden. Como que una mujer llamada Leslye Headland haga una idiota película llamada BAHCELORETTE donde, en una reunión de amigas para una boda, el objeto de bromas de mal gusto sea una mujer gorda. Si hubiera sido un hombre el que dirigiera la película, ¿qué cosas diría? El único aliciente de esta película es ver la cara de Kirsten Dunst con cinco centímetros de maquillaje a ver si al sonreír se cuartea.

Profunda decepción WRONG ya que su director Quentin Dupieux había hecho el estimulante Rubber donde había un maravilloso neumático asesino.

Hay que destacar la estupidez de una tal Noémie Lvovsky que escribe, dirige e interpreta CAMILLE REDOUBLE, con una vieja historia que es el retroceder al pasado y tratar de cambiar la vida de varios. Se estropea porque la “gracia” es que ella tiene el mismo aspecto de cuarentona pero la ven como de dieciséis años y no hay forma de tragar esto.