Festival Internacional de Cine de Gijón (2ª parte)

Resulta curioso que a todas las salas y a todas las secciones del festival es decir la sección oficial y todo lo demás que lo rodea incluso música tiene un éxito tremendo y esto es agradable para cualquier festival que se precie, pero la parte negativa es que luego la gente no va al cine en muchas ciudades en Oviedo por ejemplo aquí cerca de Gijón no hay cines. Todos están cerca de áreas comerciales en extrarradio. Pero es bueno que haya una fiesta en San Fermín como otras fiestas que existen en otros lugares como también es bueno que haya la fiesta del festival de Gijón y que la gente acuda a ello. Misión cumplida.

 

Ha habido una película española “Iceberg” de Gabriel Velázquez que hemos pagado varias veces con nuestros impuestos y uno de los es el organismo de turismo de Salamanca. ¿Piensa alguien que gracias a esta película alguien va a ir a Salamanca? Por favor que alguien nombre al funcionario de este organismo d la junta de castilla y León que ha dado dinero público para este engendro. No hay derecho a que se dilapide así el dinero.

Otra película discreta es “Low life” dirigida por Nicolas Klotz y Elisabeth Perceval. Al estar rodada con cámara digital esta pareja presione con tonterías como la iluminación que se vea algo y que no parezca cutre. ¡Bah! Entonces enmascara una historia de amor tremenda que podría ser lógica encaminada a la tragedia como las buenas historias de amor pero se pierde con grupos de revolucionarios como descolgados del 68 francés, inmigrantes sin papeles, policías que se pasan en eso de espiar a los ciudadanos… Todas cosas inconexas para rodear lo que podría haber sido una maravillosa historia de amor, pero…