Sobre la 44 Edición del Festival de cine fantástico de Sitges:

De forma objetiva, habría que decir que dentro de un festival monotemático, es decir fantástico, como es éste, Sitges es el número uno del mundo. Si hacemos el ranking de festivales por su importancia: ahí está Cannes, Venecia, Berlín… Habría que decir que en esa lista también está Sitges como uno de los grandes festivales.

Tenemos que ver la aceptación que tiene esta edición. Cómo se llenan las salas y sobre todo, que si hay cientos de películas son todas del género. Habría que decir que son demasiadas en el sentido de que lo importante, como en todo el festival, es la sección oficial aquella de la que se hablará, a partir de la cuela se sabe si el festival  es bueno o no.

Esta sección tiene 28 películas a competición a eso, hay que añadir sesiones especiales, la sección Panorama también competitivo, óperas primas, etc. El cariño hacia las películas asiáticas, la sección de cierto prestigio de animación y ante tantas películas es imposible ver algo. Es demasiado. Ése es el único defecto que le podríamos poner a un festival importante. No es que a uno no le gusten las películas, lo que molesta a uno es que haya tantas a la vez.

Y vamos a empezar con la película que abrió el festival: EVA de Kika Maíllo. Se trata de una obra que pertenece a la tónica especial del festival dedicada ala  Inteligencia Artificial.

Las películas de los hermanos Lumiere eran mejores que ésta. Un montón de gente hace el guión y no se da cuenta de que toda la trama por la que traen a un experto en robótica no hace falta porque ya tienen lo que buscan ¿no se han dado cuenta y los espectadores sí? Que se dediquen a otra cosa, por favor. Realmente si va al género sí es apropiado para un festival de cine fantástico, pero incluso en este género hay cosas muy malas como ésta.

En la sección Panorama a concurso está Contagio  de Steven Soderbergh. Una magnífica realización con acciones paralelas explicando el alcance de una tremenda epidemia. Como ocurriera en el filme ‘Estallido’ pero mucho más amplio. Muy bien.