47 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón

Nació como Festival de Cine Infantil y llegó a ser el mejor de Europa en la especialidad. Luego fue Infantil y Juvenil, después le quitaron el Infantil y acabaron por suprimir lo de juvenil y ahora es Festival y punto. Esto demuestra coherencia, cosa que no tiene el de Sevilla que, cada vez que cambia de denominación, empiezan a contar de nuevo. Claro que cuando cambien al director actual también debería empezar a contar otra vez.

En Gijón, tras tres días podemos decir que el tono medio es muy bueno. Inaugurar con Fatih Akin, del joven superlaureado con la película “Soul Kitchen” es un buen comienzo porque le dedican una retrospectiva. Película discreta hacia bien “Les beaux Gosses“, de Riad Sattouf. “Mal día para pescar”, de Álvaro Brechner es una película bien hecha, a mayor gloria de Gary Piquer, que está como pez en el agua de agusto en la película.

Muy bien “Welcome” de Philippe Lioret con la hisotria de esos miles de inmigrantes que llegan a Calais con la esperanza de cruzar ilegalmente a Inglaterra. Muy bien escogido el tipo, la historia bien desarrollada y un Vincent Lindon magnífico porque físicamente llena la pantalla. También habría que decir que una señorita que se llama Lynn Shelton debería dedicarse a otro oficio que no fuera el cinematográfico, incluyendo ahí el que tampoco sabe escribir un guión.