TRISTEZA

Tristeza porque el cine se acaba. Yo puedo seguir disfrutando con ROBIN DE LOS BOSQUES y admirando a su intérprete ideal, ERROL FLYNN, o EL PRISIONERO DE ZENDA con Stewart Granger, aunque sea igual plano a plano del de Ronald Reagan.

Desgraciadamente, hoy el éxito es 300, donde hasta a los actores les han manipulado su musculatura con un ordenador. En LOS DIEZ MANDAMIENTOS de Cecil B. de Mille, miles de extras, caracterizados, niños, viejos, hombres, mujeres. Muchas cámaras. En 300 se dibujan en ordenador, y así mil ejemplos.

No se ama la película, se ama al ordenador, la máquina que la ha hecho.

Dicen que es idéntica al cómic, ¿y por qué eso es un mérito? En FROM THE HELL, sí, en 300 no. Se puede hacer una buena película de una mala novela y viceversa

EL MÉRITO O DEMÉRITO ES DE LA PELÍCULA.

En 300 es un demérito.