¿POR QUÉ…?

salvo excepciones, en los cuartos de baño que salen en las películas, la gente se lava los dientes. Se los lavan mucho y muy aseadamente, nunca les rebosa de la boca ni la menor gota de paste con saliva.

En la bañera, no se frotan, sólo están.
Cuando alguien se afeita, casi nunca termina, porque le interrumpen.
Pero en la taza, de pie o sentado, salvo excepciones, repito, NADIE. Ni en las más realistas y no hay más que pensar en las veces que se va al cuarto de baño, en casa, en el bar, o donde sea, en la vida real, sin contar las veces que el que va tiene problemas de próstata o ellas cistitis. Por cierto, lo de la próstata si se ha citado alguna vez, entre otras en LA MILLA VERDE.

las maletas, en todas las películas, ESTÁN VACÍAS, incluso en las de maestros tipo Cukor. Para ello ver en NACIDA AYER, el montón de maletas vacías que llevan los botones del hotel, al que llegan Broderick Crawford y Judy Holliday.

las neveras en las películas americanas, al abrir la puerta, tienen tanta, tantísima luz.