POSEIDÓN

Dos películas y un flojo telefilm sobre la aventura del barco que dio la vuelta por culpa de una ola gigante y la lucha de unos pocos por sobrevivir.

En la novela de Paul Gallico, el barco es un mercante con carga y pasajeros. Lleva poca carga y no lleva lastre, con lo que en un mar muy picado y con tormenta es posible una ola más gorda que la lie.

LA AVENTURA DEL POSEIDÓN, magnífica producción de Irvin Allen era un película, es, gracias al DVD, magnífica y se puede comprobar: plagada de estrellas, además, casi todas, como rezaba la publicidad, con OSCARS  a sus espaldas.

 

Ahora hemos visto otra versión, muy penosa, torpe y aburrida. Wolfang Petersen con un magnifico EL SUBMARINO a sus espaldas y mucho bodrio superior, quiere hacer una nueva versión, mucho peor, por su obsesión por el agua como demostró en “LA TORMENTA PERFECTA”. Pero el peor problema es que estamos en el 2006. Un trasatlántico como ese, o un humilde pesquero, llevan “navegador” GPS, o cualquier carambaina que avisaría de esa ola. Pero además, es imposible que por arte de magia se origine una ola así, sin terremoto generador.

Tenemos cultura de televisión, de ordenador, de aparatos para todo…y no nos creemos esa ficción. Por tanto es una película inútil.