Sobre algunos efectos

Ahora hay que hay vídeo se pueden apreciar muchas cosas. Antiguamente había “efectos especiales” y genios como John P. Fulton. Ahora hay ordenadores y los individuos de ILM de Lucas. Yo les ruego que cojan el clásico de la Universal, EL HOMBRE INVISIBLE y maravillense de cómo Claude Rains se quita la venda de la cara, y vamos viendo aparecer la parte de pared que tapaba. Eso es un efecto fotográfico genial. Se llama “reserva de material”. Hoy eso lo hace un ordenador, apretando unas teclas. Vale ¡¡¡que no cobren lo mismo ni en el cine, ni el video, ni en el top manta!!! La de ordenador, mucho más barata.

 

Cojamos LOS DIEZ MANDAMIENTOS de Cecil B. de Mille. La salida de los judios de Egipto, alucina por los miles de extras de VERDAD. Cualquiera de los actuales están generados por ordenador, y claro, ¡hay millones de extras!

 

Pero lo realmente grave de las películas generadas por ordenador, es que lo sabemos y ya no nos maravillamos. Es pura rutina. Se acabó la capacidad que tenía el cine de fascinar, de hacer soñar, ¡que pena!