Acabo de escuchar en la radio que le han concedido un montón de Oscars a No es país para viejos.
Creo que esto demuestra que el cine norteamericano es comparable con el de cualquier otro país del mundo. Me explico: una película tan soberanamente aburrida encandila a la Academia de Cineastas norteamericanos.
En un bodrio de película, lenta, aburrida, con un final sin sentido. Y además, ¡dura dos horas! Si esta es la mejor película, ¡cómo será el resto!
Me alegro de que a Javier Bardem le hayan dado el Oscar, más por orgullo patrio que por otra cosa. En su carrera hay papeles infinítamente mejores.

