La cantante tendrá que someterse a controles de drogas y alcochol para mantener la custodia de sus hijos.
Se veía venir.
Según cuentan, el juez que lleva adelante el caso de custodia de los hijos de Britney Spears ha afirmado que la cantante estadounidense no ha dejado de consumir drogas y alcohol, por lo que le ha ordenado someterse a controles que se realizarán dos veces por semana, en fechas y horarios al azar. Spears continúa con su "habitual, frecuente y continuo" uso de "sustancias", según ha señalado el magistrado Scott Gordon de la Corte Suprema de Los Ángeles.
Sin embargo, el magistrado no ha modificado la vigente custodia compartida entre Spears y su ex marido, el bailarín y rapero Kevin Federline, sobre sus dos hijos, Sean Preston, de dos años, y Jayden James, de uno. Varias fuentes señalan que Federline pretenden obtener el 70% del tiempo de custodia de los niños, en lugar de la custodia a tiempo iguales que comparten ahora. El dictamen de la corte también ha llamado a los padres a "abstenerse de hacer comentarios despectivos sobre la otra parte o de familiares de la otra parte o seres queridos".
La noticia se ha conocido el mismo día en que los representantes artísticos de la joven la han abandonado debido a su criticado regreso a los escenarios durante la reciente entrega de los premios MTV. "Creemos que Britney es muy talentosa y ha hecho un disco excelente, pero las circunstancias actuales nos impiden hacer nuestro trabajo", ha señalado Jeff Kwatinetz.
Britney Spears, de 25 años, la 'lolita' preferida del público juvenil estadounidense, se hizo famosa en 1999 con la canción Baby one more time que llegó a vender unos 76 millones de discos en el mundo entero. Sin embargo, en 2004 se retiró de los escenarios y estudios de grabación para dedicarse a la maternidad. La cantante, que pidió el divorcio de Federline el año pasado, ha sido portada de tabloides desde que ingresó a un centro de rehabilitación en febrero. Se espera que en noviembre lance este nuevo disco.

