
Britney está como una auténtica chota. No sólo le importan un pito sus hijos sino que además ahora pega a la madre que la parió, Lynne, que bien a gusto debió quedarse.
Dicen que Lynne fue a la casa de Britney a recoger a Sean Preston y Jayden James, dos días después de que la cantante consiguiera una orden para evitar que ella se acercara a los nietos.
Cuando la mujer entró a la casa de la artista, las dos discutieron e intercambiaron algunos insultillos.
Ahora Britney está teniendo problemas con su hermano Bryan, quien no está de acuerdo con el trato que ella le da a su progenitora. Normal.
El comportamiento de Britney ya es más que sospechoso. No duda en infligir malos tratos a cualquiera que se le acerque. Viste mal, se asea peor, no cuida de su prole, no le importa enseñar cualquiera de sus virtudes en público. Sinceramente creo que está muy mal de la chola.

