Dicen por ahí que Britney Spears quiere parecerse a Angelina Jolie. Pero por mucho que la mona se vista de seda, mona se queda. Hay infinitas diferencias entre una y otra, y por cierto, la balanza de las virtudes cae, obviamente, del lado de Angelina.
Veamos, y sólo para empezar:
- Angelina ha demostrado que tiene un gran corazón. Adopta niños, los cuida y que hayamos visto, no los deja caer, como es el caso de la otra.
- Angelina, que sepamos, ni se droga ni se emborracha. No es el caso de la otra.
- Angelina es una madre trabajadora que dona un millón de dólares a los afectados de Darfur. La otra se gasta la pasta en gansa en centros de desintoxicación. Y está por darnos los buenos días.
- La una es embajadora de buena voluntad, la otra es una adolescente borracha.
- La una es una artista, la otra aún lo tiene que demostrar (o acaso alguien piensa que por haber grabado un par de discos y salir en esa espantosa película llamada Crossroads ya se es actriz?)
Y me quedo aquí, por no hacer más leña del árbol caído.

