«Cuatro bofetadas» y huesos rotos por aplastamiento: la verdad tras el cruel asesinato de Marie Trintignant

Hace quince años, Marie Trintignant protagonizaba los titulares de medio mundo tras sufrir una de las muertes más impactantes de los últimos años. El 1 de agosto de 2003 la actriz francesa moría tras varios días en un coma como consecuencia de los golpes que recibió de su entonces pareja: el cantante Bertrand Cantat, líder del grupo musical Noir Désir. Todo empezó el sábado anterior, 26 de julio de 2003, cuando Tringtignant y Cantat estaban en un hotel de Vilna (Lituania). La actriz y su pareja sentimental se encontraban allí con motivo del rodaje de la película «Colette», la cual dirigía la madre de esta y en la que llevaban trabajando ya dos meses. El cantante de rock fue señalado como sospechoso desde el primer instante. Aunque no hubo testigos presenciales, uno de los hijos de la actriz, que la acompañaba en el rodaje, dijo que esta sufrió un violento golpe en la cabeza durante una pelea con el cantante de rock. Por si las extrañas circunstancias que rodeaban la escena no fuesen suficientes para señalarle como culpable, Cantat, pese a encontrarse en periodo de desintoxicación, terminó la noche también en el hospital evidentemente afectado; es decir, al borde del desmayo como consecuencia de la dosis de alcohol y medicamentos que había ingerido. Este comportamiento de Bertrand Cantat no sorprendió a nadie ya que sus más cercanos ya lo había tachado de «desordenado, a veces colérico y excesivamente provocador». Al parecer, la actriz había recibido un mensaje de texto de su exmarido, lo que había provocado una fuerte discusión. Cantat recibió tan mal la noticia que contenía ese sms que llegó a golpearla más de una veintena de veces, gran parte de ellas en la cara. Las bofetadas fueron de tal intensidad que hay quien dice que fueron ellas las causantes de la hemorragia cerebral, que no fue ningún otro golpe (inicialmente consideraban que se trataba de una mala caída a raíz de uno de los «porrazos» propinados por su pareja). Sin embargo, el cantante habló de «cuatro bofetadas», algo que, evidentemente, no cuadraba con la autopsia de la actriz. En ella, incluían huesos rotos por aplastamiento y lesiones cerebrales debido a múltiples y violentas sacudidas. Las alertas mediáticas saltaron cuando se descubrió que la actriz tuvo que ser trasladada a la unidad de cuidados intensivos de la clínica de la Universidad de Vilna y que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente durante dos horas al día siguiente de la hospitalización, el domingo 27 de julio. Aumentaban los rumores de que la vida de la actriz se apagaba. Los días pasaban, pero ella no despertaba; mientras, su familia luchaba para trasladarla a su país natal. No fue la única intervención a la que fue sometida. Cuatro días después, el cirujano francés Stéphane Delajoux, tras someterle a una segunda operación, afirmó que la actriz tenía «las horas contadas». Dos días después, fallecía. En marzo de 2004, más de medio año después, el músico fue condenado a ocho años de prisión. Sin embargo, Cantat recuperó su completa libertad al expirar el período de medidas cautelares al que estaba sometido, tras haber cumplido menos de cuatro años de cárcel.
a entrada fue publicada en Cine Y Películas, Noticias, Play. Guarda el enlace permanente.