Sálvame: Los abandonos del plató más sonados

Sálvame naranja Si hay un programa imprevisible en televisión es «Sálvame». El espacio de Telecinco cuenta con multitud de colaboradores que, en un momento determinado, decidieron tomar la puerta del estudio para no volver a pisarlo, al menos, durante una temporada. El hartazgo de los mismos provocó que en pleno directo decidieran ponerle un punto y final a la colaboración del mismo para marcharse. La mayoría de ellos enfadados decidieron que ese no era su lugar para probar suerte en otros sitios, pero en multitud de ocasiones la necesidad les llevó a regresar. La última de las espantadas que vivieron en «Sálvame» tuvo lugar cuando Antonio Tejado estuvo sufriendo en el programa el descrédito constante y continuo durante semanas. Acababa de romper con su pareja, y el programa continuaba haciendo leña del árbol caído. «¿Por qué sois tan cerdos, tío?» le decía Antonio a Kiko Hernández al insinuar que en cierto sentido estaba preparado todo el espectáculo en directo entre Antonio y Candela, su entonces pareja. Al final, por suerte, fue todo un amago y no llegó a abandonar definitivamente el plató, y todo gracias a la mediación que llevó a cabo Paz Padilla. A pesar de que en este caso intermedió la presentadora de «Sálvame», en otras ocasiones ha sido ella la culpable de las espantadas en plató. Una de las más sonadas tuvo lugar cuando Yurena, anteriormente conocida como Tamara y Ámbar, y Paz decidió parar la actuación porque no llegaba a comprender la coreografía. La artista acudió sin bailarines, por lo que se ofreció ella y un bebe gigante para acompañarla en la actuación. Cuando no llevaban ni veinte segundos de la misma, Paz la detuvo y Yurena se marchó del plató. «Cachondeos ninguno», reclamaba la arista. Al final, ella decidió tomar la puerta del estudio y el director de «Sálvame», David Valdeperas, tuvo que ir a la carrera a por ella para frenarla en su intento de huir. Pero finalmente Yurena declinó todas las ofertas y se marchó para no volver en una temporada. Yurena durante su huida en «Sálvame» hablando con el director David Valdeperas - MEDIASET Pero la de Yurena no ha sido la única protagonizada por Paz Padilla. De hecho, ella misma también terminó marchándose de «Sálvame». Una de las veces en las que tomó la puerta fue cuando recordaba a Chiquito de la Calzada. «No estaba solo cuando murió», afirmaba mientras hablaban de la polémica familiar que se levantó cuando el humorista falleció. «Este tema me duele», afirmaba Paz en «Sálvame» antes de abandonar el plató. Entre lágrimas y muy tocada, Paz dejaba el programa en manos de Kiko Hernández y dejaba que él fuera el que estuviera presente durante el debate de la vida y muerte de Chiquito. Otra de las espantadas que se recuerdan en el plató fue la protagonizada por Terelu Campos, tremendamente enfadada. Terelu salió en defensa de su hermana, Carmen Borrego, cuando Mila Ximénez la llamó mentirosa en «Sálvame». «No me lo pongas más dificil», le pedía la hija de María Teresa Campos, pero finalmente explotaba. «A la mierda ya, a tomar por culo», decía al tiempo que se quitaba el micrófono y se marchaba del plató. Una de las colaboradoras más fugaces que se recuerdan fue Makoke. La esposa de Kiko Matamoros no pudo soportar la presión y terminó abandonando el programa. Ella estaba teniendo serios enfrentamientos con Mila Ximénez por la intervención del colaborador habitual, pero Makoke no soportó la presión del programa. En una pausa de publicidad fue cuando desapareció del plató para no volver nunca. Aramís Fuster al grito de «¡Qué os den!» en su marcha de «Sálvame» - MEDIASET Pero, sin duda, la marcha más divertida fue la protagonizada por Aramís Fuster. La eminencia mundial del ocultismo puso punto y final al programa antes de terminar la entrevista. En la serie de catastróficas desdichas que protagonizan la vida de Aramís, ella se tuvo que enfrentar a unas imágenes que ponían en tela de juicio el daño que había sufrido al ser atropellada dos veces por un camión. «No ves que Dios te ha dado el poder de andar rápido», le decía Paz Padilla de cachondeo. Al final, Aramís Fuster se cabreó con el programa y se marchó a un paso muy lento, casi procesional. Paz Padilla y Kiko Hernández se dispusieron a acompañarla hasta la puerta de la cadena, caminando por detrás de ella,tras un biombo, y cantándole una saeta.
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