La desaparición de Alfred y Amaia

Hace ya una semana que Alfred y Amaia aterrizaron con estrépito en el Festival de Eurovisión que se celebró en Lisboa, una semana desde que muchos se defraudaron con su pobre puesto, el 23, que si bien mejora el de Manel Navarro y su gallo, también revalida la sensación de que algo está haciendo mal España para quedar los últimos años por la cola. «Resulta incomprensible que los responsables de elegir la tonada que nos representa en la cita sigan sin entender que lo que gusta en Eurovisión son las canciones que generan emociones, las que por un motivo u otro, hacen que te lata bien fuerte el corazón. No las que hacen que se te pare de aburrimiento. En este festival vale incluso la vergüenza ajena, pero nunca el sopor. En comparación con «Tu canción», una composición quizá válida para un musical infantil, hasta el gallo de Manel fue emocionante», escribió Nacho Serrano sobre Amaia y Alfred. Navarro, último en la pasada edición de Eurovisión, acaba de sacar nuevo disco, da conciertos y hasta genera cierto interés con su nuevo cambio de look, ya sin rizos el rubio de Sabadell. Barei... bueno, al menos se la conoce. Sin embargo, nadie estaba preparado para la depresión de Amaia y Alfred, su ausencia mediática, su desaparición. Después de llegar ambos a la final de Operación Triunfo, que aupó las audiencias de TVE, que supo adaptar el talent musical a la generación millennial, y de pasearse por los platós de televisión de todas las cadenas, es necesario acudir a sus redes sociales para enterarse de qué planes llevan. Y eso cuando los anuncian. Sabemos que el traje feminista que Alfred lució en una de las galas de Operación Triunfo, diseñado por Ernesto Altillo, será sacado a subasta y sus beneficios, donados a asociaciones que luchan contra las desigualdades de género. También que Amaia ya ha pisado la playa, como prueba una foto colgada en su Instagram en bañador rojo, y también cuánto le ha gustado a su novio, que le escribió: «Me gusta tu cucu». Pero poco más. Cierto es que su idea de futuro es seguir por separado, al menos musicalmente hablando. Que Amaia se ha subido a un escenario con Rozalén, y que Alfred está trabajando en un disco, «1016» (el número que le adjudicaron en el casting de OT), en el que la de Pamplona en principio no participará. En una entrevista en la emisora RAC1, Alfred pidió así que les dejen un poco de «espacio» en su relación musical tras su actuación en Eurovisión, súplica imprescindible para el catalán para centrarse en sus nuevos proyectos. Mientras cada uno de sus compañeros de Operación Triunfo se encamina en una dirección, entre el musical de «La llamada» o la intro de «Vis a vis», los grandes protagonistas del programa de la cadena pública siguen algo ausentes. Y mientras, en las radios, suena «Lo malo».
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