Crítica de «Mi vida entre las hormigas»: Iremos a nadar a la zona prohibida

Jorge Martínez, o Jorge Ilega l, ha fundido su vida con su obra hasta el punto de perder su nombre de cuna. También Ilegales carece de una identidad propia si se obvia a Jorge, que no es solamente el fundador, vocalista, letrista y guitarrista de la banda, sino también su imagen y, más aún, el responsable de forjar el mito del grupo más punk de la historia de la música española. «Mi vida entre las hormigas», el documental de Chema Veiga, repasa los más de treinta años de historia de Ilegales, que es lo mismo que radiografiar las obsesiones y manías del tipo desgarbado, calvo y de nariz ganchuda Mi vida entre las hormigas que berrea exabruptos en sus conciertos. No se parece en nada Jorge a un profesional del «épater le bourgeois» ni a un asustaviejas de pubertad prolongada hasta sus 62 años. De ser así, el documental no pasaría de un anecdotario jovial y gamberro a base de épicas melopeas, riñas tumultuarias y atracos a farmacias para robar anfetaminas y preservativos. Jorge es lo completamente opuesto al estereotipo: una estrella del rock que vive en un palacio en el campo asturiano, colecciona soldaditos de plomo y tiene a Quevedo y Juvenal en la mesita de noche. Lo fascinante de Ilegales, o de Jorge, o de los dos, es esa insólita dualidad, ese convivir de Jekyll y Mr. Hyde en un solo cuerpo. Por un lado, una banda de camorristas alcoholizados que destrozan guitarras y se pelean con su público. Por detrás, unos músicos perfeccionistas hasta lo exasperante, con unas letras lúcidas y una insobornable independencia artística y existencial, siempre «nadando en la zona prohibida, donde tantos surfers perdieron la vida». «Mi vida entre las hormigas» acierta al indagar en ese desajuste entre lo público y lo íntimo, construyendo un recorrido entre la historia musical y el perfil periodístico. Casi cuarenta años de sexo salvaje, muchas drogas y rock n'roll resumidos en un documental plagado de sabrosas anécdotas protagonizadas por rostros conocidos de nuestra música. Todo ello acompañado con una soberbia selección musical que muestra la evolución de la banda a lo largo de sus más de quince álbumes.
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