'Brokeback mountain'

Tras ver la sugerencia de ‘Lois Lane‘ en mi post de presentación, el viernes cuando salí de trabajar me fui directa a darme de alta en un videoclub para coger ‘Donnie Darko‘, -sí esa, la del tipo vestido de conejo- que aunque sabía de su existencia, nunca había llegado a ver.

Me hago la tarjetita de rigor, me voy a la máquina y, ¡zas! mi gozo en un pozo, no aparece en el listado. Y el tipo del videoclub me dice sorprendido ‘¿’Donnie Darko‘? No, esa no la tenemos… Pues bien empieza mi experiencia blogera. Así que pienso en algo como ‘Sabrina‘ o ‘Vacaciones en Roma‘. Chasco al cuadrado. Ya sólo me quedaba una opción mirar el listado de la A a la Z. Menos mal que cuando llegué a la B, vi algo que me podía valer: ‘‘Brokeback mountain’, y me dije a mí misma, ‘Mira la película esa de dos cowboys gays‘ que tanta polémica generó. ALQUILAR. Hecho. Ya estaba yo con lo deberes del fin de semana en el bolsillo. Y yo deseando de ponerme a hacerlos.

Entremos en situación: un refresquito con hielo (creo que habrá que esperar para el chocolate caliente y la mantita), habitación en penumbra, unos ositos de gominola, mando en mano, DVD en posición… ¡REPRODUCIR!

Lo primero de lo que me doy cuenta es que lo que yo creía una película de ‘vaqueros gays no era tal, es mucho más, es una historia de amor. Reconozco que mi postura era un poco escéptica ante la historia que desarrolla Ang Lee en la cinta, pero cuando me voy sumergiendo en este desgarrador cuento de amor imposible entre dos hombres, las emociones salen de la pantalla y lo invaden todo.

(Inciso meramente técnico. La fotografía es algo increíble, las localizaciones maravillosamente asombrosas)

La película, que nos sitúa en 1963, sigue el complejo romance entre un rudo peón de Wyoming (Ennis del Mar, al que da vida Heath Ledger)y un vaquero de rodeos tejano (Jack Twist, interpretado por Jake Gyllenhaal), dos jóvenes que se conocen en verano cuidando ovejas en Brokeback mountain, una montaña donde están solos y nadie sabe qué pasa. Para sorpresa suya y nuestra (el espectador) se enamoran… ¡Y cualquiera lo haría en un paraje como ese!

Es un amor prohibido por la sociedad, pero sobre todo por uno de ellos: Ennis. ¿Y quién no ha tenido un amor de verano que cuando llega el otoño se cómo se aleja para siempre? Para Jack y Ennis, el final del verano supuso mucho más. Cada uno se casa, tienen familia, hijos, esposa… Sí, es cierto que esto me dejó un poco descolocada… Cuando a los años más tarde, se reencuentran, su amor es aún más intenso y empiezan una relación de 20 años que ocultan a todos. Creo que, en realidad, más que una historia de amor es una historia de desamor, de miedo a dejar aflorar los sentimientos, de tratar de vivir correctamente mientras se sienten a disgusto con el mundo que les rodea…
Me encanta cómo Heath Ledger va dando vida a Ennis del Mar, el típico personaje del oeste, contemplativo, que más que hablar masculla con ese acento sureño que te envuelve. Mantiene sus sentimientos tan atrapados y reprimidos que cuando habla es casi como si las palabras le salieran a golpes. El espectador puede sentir la desazón que siente el personaje, puede notar como Ennis Del Mar lucha consigo mismo, contra sus sentmientos. ‘Yo no soy marica’, insiste.

Por su parte, Jack Twist, interpretado por Jake Gyllenhaal, es el soñador de la pareja, nos hace creer que hay un resquicio para la esperanza, es el personaje romántico que cree que todo puede cambiar, no para de decir ‘quiero que esto siga adelante’, a pesar de todos los obstáculos que se interponen. Es el contrapunto a la desesperación de Ennis.

Yo pensaba que ésta era una película de vaqueros gays, pero no tiene nada que ver con una descripción tan superficial. La historia te golpea muy dentro. Es algo que atañe a cualquiera que se haya enamorado, ya sea de un hombre o una mujer…

A los que no la hayáis visto os la recomiendo… aunque si alguien atraviesa un momento de desamor mejor se abstenga porque seguro que le hará llorar… Ideal para una tarde lluviosa de otoño…

¿Quieres ver el trailer? Hazlo aquí.

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rca de La Reina del Mando

Si soñar es gratis y Ana Obregón se ha llegado a ver a sí misma como la presidenta del Gobierno, yo me veo a mí misma desayunando con diamantes, pipa en mano, en la inmensa ciudad de Nueva York con el vestido más glamuroso de la historia del cine o en el Upper East Side sentada junto a la Reina Cotilla amenazándola con desvelar su identidad...
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