Hace un mes adquirí un departamento totalmente amoblado en la provincia de Alicante. El precio fue un poco elevado (más de 700,000 euros), pero valió la pena ya que se acercan las vacaciones y siempre es necesario tener un lugar para pasarla bien y en familia. Considero que fue una buena inversión ya que es bastante lujoso y tiene una asombrosa vista al mar que a mí y a mi esposa nos enganchó de inmediato. Está ubicado en una zona alejada del centro, lo que significa menos jóvenes fiesteros y revoltosos molestando y, por otro lado, tendremos al constante sonido del mar relajándonos a todos.
Ubicar un inmueble al alcance del bolsillo es prácticamente imposible debido a la constante alza de precios y el cambio casi semanal de las políticas inmobiliarias. Sé que los especialistas recomiendan no comprar departamentos o casas hasta que la situación se estabilice pero ya estuve esperando muchos meses (casi un año) a que los precios bajen y, por el contrario, seguían subiendo sin parar. Así que antes que el departamento que tanto me atrajo duplicara su precio decidí adquirirlo lo antes posible.
Desde el principio lo tuve muy claro: tenía que comparar un inmueble para darle más seguridad a mi familia, pero el problema es que no sabía en dónde. Pensé en Madrid, pero me parece que esa ciudad ya está muy abarrotada de gente. Medité durante mucho tiempo, ya que antes de hacer un gasto tan grande, se deben contemplar todas las opciones. Así que un día le di una oportunidad a la tecnología (que tanto aborrezco) y me puse a navegar en la red.
Fue muy grande mi sorpresa al encontrar una página web que ofrecía catálogos bastante completos de inmuebles, bastante detallados y por provincias. De casualidad hice clic en Alicante y me impresioné al notar que allí se alquilan y se venden una amplia gama de departamentos, chalets y casas. Encontré una gran variedad de opciones: desde un ático que parecía una ratonera hasta el departamento de mis sueños, que en la página estaba acompañado con foto de esa vista al mar que tanto me gusta y que contemplo ahora mismo. Después de contactar con el agente inmobiliario todo fue más fácil. Me mostró el lugar con detenimiento, enseñándome las pequeñas fallas y todos los ambientes. También me habló de lo procedimientos que debía seguir para que todo esté conforme a las leyes. El trato fue muy amable y, sinceramente, quedé satisfecho.
En la actualidad el internet cumple un papel esencial en lo que es el marketing y la publicidad inmobiliaria, así como también en muchas otras áreas de ventas. Es una herramienta muy útil y valiosa que, aunque no me haya parecido atractiva en un principio, es esencial para poder desenvolverse en la sociedad moderna.

