Una madre le cuenta a su hijo que no puede llegar a entender como ha subido tanto el coste de las cosas en la vida. Aferrandose a las bolsas de la compra, tras sus gafas de pasta de vidrio Dioors, mueve la cabeza negandose a sí misma como puede estar todo tan caro, como una lata de Coca-Cola antes costaba 100 pesetas ahora cuesta 1,50 euros, como una barra de pan ahora a duplicado su valor. Su hijo, aun imberbe de rostro, sin dejar de mirar a través del cristal del autobús, abrió su boca con tal pesadez como quien intenta derrumbar una catedral a base de empujones para arrojar al viento:
-Mama, eso es como todo.
Aquel chaval de rasgos simiescos y pendiente-cuerno a la oreja, acababa de pegarle una patada en los huevos a Adam Smith, soltarle una tragantá a Aristóteles y reventarle la cara a todas aquellas personas que a lo largo de la historia han intentado entender los entresijos de la vida,resumiendo todas aquellas filosofías en una sola frase.
Kani de los huevos.

