...pero es un monstruo de Espagueti.
Siempre me había considerado un agnóstico, rozando el ateísmo, pero como bien sabe nuestra querida Iglesia un milagro puede hacer cambiar al más incrédulo. Por fin he comprendido la verdad al observar este milagro de nuestros días. Todos descendemos del Creador, del Único, del Todopoderoso Monstruo de Espagueti Volador. Adorad sus apéndices de trigo, pues sólo así podréis entrar en su reino y superar lo efímero de vuestra vida corpórea.















