Arnold Schwarzenegger ya no es el que era.

No sabemos con exactitud qué ha ocurrido con sus músculos, pero es como si se hubieran desinflado. Ya se lo dijeron esas viejecitas que vemos en la foto: "No se haga tanto el machito, cuando llegué a mi edad todo le colgará".

Parece ser que nuestro Chuache ha intentado quitarse esas carnes flácidas de más que ya no le aportaban mucho cuando iba a la piscina. Aquí le vemos en el mismo hospital, antes de la operación trabajando firmando sentencias de muerte. ¡Qué aplicado ha sido siempre!
