¡Mira que no me extraña! Fue en una fiesta de "mazas". ¿Podéis imaginarlo? 1997, en casa de Stallone con botes de Fanta y Batidos Cacaolat, y música de Bjork de fondo. Según cuenta este, Steven Seagal se acercó a Jean Claude Van Damme y le dijo que en cualquier momento él podía "patearle el culo".

Van Damme aceptó la invitación de pelea, y quiso materializarla en el jardín. En ese momento el miedo se apoderó de Seagal y abandonó la fiesta. Stallone dice que Van Damme se lo volvió a ofrecer horas más tarde en un club nocturno, y Seagal volvió a rechazar. Rambo-Rocky confiesa que siempre habría apostado por Van Damme.
