El colegio Robert Mellors de Nottingham estaba entre los peores colegios en cuanto a notas y éxito escolar se refiere en el Reino Unido. Hasta que al director le doy por introducir un aliciente inesperado. Incitar a los alumnos con Harry Potter. Tras tres años, la cosas han cambiado mucho, y el éxito del colegio empieza a llamar la atención. Han dividido a los alumnos en varios grupos: Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin. Sin embargo, el universo de J. K. Rowling se ha introducido más allá, hasta la misma metodología educativa. Las figuras literarias son ahora hechizos, y lo mismo ocurre con las fórmulas en matemáticas y en física. La magia impregna cada temaria con metáforas sacadas de Harry Potter. ¿Cambiarán el nombre de la institución a Hogwarts? Tiempo al tiempo.
