Javier Rosado es el llamado “asesino del rol”. Un psicópata universitario con tres carreras que asesinó a Carlos Moreno. Lo hizo en una parada de autobús y días después se descubrió un diario novelado del crimen en el que Rosado describía "Razas", un pseudo juego del rol creado por él mismo.
Desató entre la sociedad un miedo a estas partidas injustificado, que ahora estamos pagando todas las personas que jugamos al rol. Estoy cansada de explicar que no estoy obsesionada y que no lo confundo con la realidad...
Este desequilibrado podría salir de la cárcel en breve, en libertad condicional, sólo ha cumplido 12 de los 43 años de condena. Pero lo peor es que nunca ha mostrado signos de arrepentimiento. De hecho, los psicólogos que le tratan aseguran que si Rosado saliera de nuevo a la calle habría un 80% de posibilidades de que reincidiera en el plazo de cinco años.
No por el rol sino porque está loco. Estos juegos no incitan al asesinato, ni a la violencia, ni a nada por el estilo. Es una forma entretenida de pasar el rato. Habría que preguntar a la sociedad qué prefieren, personas tranquilas que se reunan para echar una partida o jóvenes que queden en el parque para hacer un botellón...
