
Esta foto que me acaba de llegar me hace recordar que hace un par de días comentábamos el nuevo trabajo del reportero Samuel, que ha dejado las incomodidades de la oficina por un entorno más natural, desde el que nos envía sin agobios sus artículos. Antes de que comiencen a insultar caballeros (y no sé por qué ahora me viene a la mente Groucho) debemos admitir que la foto es cuando menos curiosa y abre varios interrogantes que les dejo a ustedes exponer, mis hábiles lectores.



