La segunda incursión cinematográfica del gallego Antón Reixa nos cuenta una historia de historias, de gente corriente cuyo denominador común son las relaciones de pareja, siguiendo el hilo conductor que marca un mechero extraviado, y con la aparición constante de personajes sorprendentes cuya sinceridad abruma, sin obviar la subliminal idea de la presencia urbi et orbi de los gallegos...
Más de cuarenta actores rellenan las once historias que completan la película, encabezados por el egunkario Luis Tosar, que como siempre está peor, y otros estrambotes como Julieta Venegas o Mikel Erentxun o Cristina Piaget; por más que parece que quien no estuvo en el rodaje fue el mismísimo director: la pobreza visual, la nula puesta en escena, la deslabazada concreción de cada una de las historias, en definitiva, la ausencia de talento, que clama al cielo si tenemos en cuenta que recuerda, y demasiado, clásicos que seguían el mismo esquema narrativo, donde la casualidad es el eje...
Ayer oía en un programa de cine en alguna radio, "La Croqueta" o "La Cateta" o quizá "La Claqueta", una tromba de elogios hacia el director y su criatura de celuloide... Yo sólo he visto a un publicista vendiendo preservativos en un convento de clausura..., un anuncio de bajo presupuesto pasado de minutos..., seguramente una mala película...











