
¡Qué alegría me da que el talante y el diálogo, las zeroladas al fin y al cabo, se universalicen y lleguen, como diría la exministra de Kortura Calvo, a todos los planetas planetarios...!
Juan Flahn, guionista metido a director, presenta una comedia de cine negro donde los protagonistas son unos maricas que pasan de la estética plumífera y postvanguardista, Pepón Nieto y Carlos Fuentes, y transcurre en Mariconalandia, o sea, Chueca... Añadir, a ese que llaman Neng, que se ha hecho famosísimo por hacer en televisión el gilipollas siéndolo por naturaleza; Concha Velasco, antigüíta a más no poder; y Rosa María Sardá, que no nos vende gulas pero sigue hablando como si estuviese comiendo poleá; y, por último, Pablo Puyol, que va dando un paso atrás cada vez que hace una película...
Un especulador que mata a ancianitas para hacer de sus viviendas pisos supermodernos, una pareja de gays que se ven en el embrollo, los polis madre e hijo..., en definitiva, unos personajes exagerados, pasados de rosca, excesivos, cargantes y petulantes..., con un guión que no se aguanta ni por los pelos...
La película es mala, y peor es que el director sea uno de esos que van de progres e hiperculturitas, para luego vendernos esta cosa: debería haber realizado, mejor, un documental sobre la fauna en el Día del Orgullo Gay; o mejor, un reportaje sobre animales en extinción, como el Macho Ibérico...

