
Empiezo el blog con esta películita de marras, subvencionada a lo grande por distintas Administraciones (cómo arriesga su dinerito Antonio Banderas, lo que está acostumbrado en Hollywood...), y que, como todos saben, es una adaptación del bodrio de Antonio Soler (no me interesa tu vida, chavalito...) En fin, mientras Tom Martín Benítez da la vara en CanalChavesRadio, pues..., ¡uf, me estoy quedando dormido sólo con leer el título de este ¿artículo? Es cine de autor, ergo, película que aburre hasta las propias moscas, que por cierto acabaron suicidándose en el ambigú del cinema (no tiene ambigú, jejeje, esto es una "licencia literaria")...
A ver... Alberto Amarilla interpreta a un adolescente aficionado a las pajillas mentales con pretensiones de poeta... Yo veía al nene y me venía a la cabeza el bajuno niñato de "Mis adorables vecinos" y, a la par, como no, a su santísima madre, la vulgar Paz Padilla... Y su musa (no la mayonesa), María Ruiz, que parece su bisabuela..., o sea...
Fran Perea de narrador, que pareciera al Padre Mundina, y Victoria Abril tan pésima como siempre..., en definitiva, actores de medio pelo para una historia que no es más que lo que los "entendidos" identifican con el Cine Europedo...
En cuanto a la música: pues no fui a un Concierto; la fotografía: para eso está el Playboy, las localizaciones: la guía Campsa...
Esperemos que al ídolo de Hollywood no le dé más por creerse un Ingmar Bergman a la andaluza...., que no pretenda hacernos reflexionar sobre nada..., mejor que la próxima película la ruede con Jean-Claude Van Damme, éste sí que es un intelectual...

