Uno de los aspectos más importantes para el desarrollo académico de una persona está relacionado con la comprensión de la lectura y la habilidad para manejar el lenguaje escrito y su correcta lectura.
Es importante prestar atención al desarrollo de los niños y adolescentes en estos aspectos. Pero más aún es saber estar atentos a problemas que puedan surgir durante el aprendizaje.
Cuando un niño dice que no le gusta leer o escribir solemos atribuirle la culpa a la Televisión o a las facilidades que ofrece el uso de una computadora, pues en ambos casos los estímulos para la escritura y la lectura se reemplazan con estímulos visuales y la simplificación de la escritura en un teclado. Las dificultades que un niño puede presentar debido a esto son posible de corregir con algo rigor, ayuda y mayor concentración. Pero en otros casos los motivos de las dificultades no son tan simples.
La dislexia es uno de estos casos. Las personas que la presentan suelen tener dificultades grandes para leer y escribir de forma correcta. Esto no implica que tengan dañados aspectos motrices o que sean menos inteligentes o presenten alguna anomalía visual. En muchos casos personas con un gran coeficiente intelectual tienen este problema.
La dislexia puede manifestarse de dos maneras: al momento en que el niño aprende a leer comienza a encontrar mayor dificultad que lo normal. Por otro lado también se puede presentar una dislexia de comprensión, que implica que si bien se puede leer un texto la comprensión de este es complicado.
Si bien las primeras manifestaciones de la dislexia pueden presentarse cuando un niño aprender a leer, esta no es una característica predominante. En varios casos este trastorno de aprendizaje puede presentarse tardíamente.
Aunque todavía no se llega a un acuerdo respecto a las causas que producen la dislexia, sí se han desarrollado maneras eficaces para ayudar a los pacientes que sufren este problema.
Es importante señalar que es necesaria la ayuda especializada en estos casos y bajo ninguna circunstancia se debe pensar que es un problema que se puede solucionar solo con buenas intenciones. Los neurólogos y los psicopedagógos son personas que se especializan en estos casos.
En muchos casos una de las mejores formas de ayudar a pacientes con este problema es volviendo a aprender a escribir y a leer pero respetando el propio ritmo de la persona. En todo caso, son los especialistas quienes tienen los conocimientos adecuados para decidir la mejor forma de enfrentar este problema. Al mismo tiempo es importante resaltar la presencia de la familia, esta debe estar involucrada pues no es solo el paciente el que debe ser informado sobre su situación. Una mayor difusión sobre este trastorno de aprendizaje a la población ayuda a que estos se muestren más receptivos al momento de relacionarse con personas que tienen esta dificultad.
Finalmente hay que señalar que la intervención temprana y adecuada para el tratamiento ofrece resultados positivos en la actualidad. Por lo general los niños y adolescentes que superan la etapa escolar pueden tener una vida relativamente normal. Esto no implica que la dislexia se cure sino que un adecuado tratamiento produce que una persona con este problema pueda llevar una vida común y sin problemas mayores.

