Entrevista a Antonio Hernádez. Director de Los Borgia.
El equipo. Siempre he sido un defensor de la autoría del equipo en cualquier película, en las mías, más; y "Los Borgia" es el perfecto ejemplo. Con el apoyo incondicional de Antena 3 y Ensueño Films, conseguimos tener durante todo el proceso un equipo entusiasta, entregado y de un nivel altísimo. El reto era llevar al espectador al año 1.492, como en una máquina del tiempo. No sólo el protocolo, la moral, las formas, el decorado o el vestuario, sino que también la luz, el sonido, hasta el olor, si lo hubiera, pertenecían a un mundo que ya ha desaparecido y que teníamos que reinventar. Así, Stilde Ambruzzi en la dirección de arte, Luciano Capozzi en el vestuario, Javier Salmones en la fotografía tuvieron la misión de componer el escenario. Para movernos en él, yo precisaba una cámara que pudiera narrar la grandeza y miseria de los poderosos, aquellos decorados naturales donde había sucedido realmente la historia requerían de la minuciosidad y equilibrio estético; David Acereto, segundo operador de mis últimas películas era el hombre ideal para volar sobre sus cabezas, espiar sus intimidades, engrandecer sus ceremonias; Junto Ricardo Morgadas en el foco, mis ojos, y por lo tanto los de los espectadores estarían allí, dentro de la historia. Y el resultado empezó a surgir desde el primer día de rodaje.
El cine. Cuando un director termina el rodaje tiene la sensación de que se lleva los elementos precisos para hacer una película que todavía no lo es. Será en el montaje, en la mezcla final, donde adquirirá la forma que hará de ella una buena o mala película. Iván Aledo en el montaje, Juan Ferro en el sonido y Angel Illarramendi en la música son los encargados de conseguirlo. A todos los avala su currículo; para mí dirigirles sólo significa marcarles la dirección de destino; el resto me limito a disfrutar. Aquel instante en que la muerte de un hijo se convierte “en el dolor más profundo”, o la sonrisa de Lucrecia en el amor más puro, y la espada de César en un ciclón, uno siente que el poder del cine va más allá que el de la propia realidad.
Gracias. Este es mi más sincero comentario. Gracias a quienes me han permitido realizar una película tan ambiciosa y a quienes han colaborado en ella para hacerla tan especial. Yo ya la he visto; espero que quien la vea piense como yo, que ahora conoce a Los Borgia.










