<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<?xml-stylesheet href="http://blogs.hoycinema.com/stylesheets/atom.css" type="text/css"?>
<feed version="0.3" 
xmlns="http://purl.org/atom/ns#"
xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
>
	<title>cinematicus</title>
	<tagline type="text/html" mode="escaped"></tagline>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.hoycinema.com/cinematicus"/>
	
	<modified>2007-08-06T18:40:02+00:00</modified>
	
	<info type="application/xhtml+xml" mode="xml">
		<div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml">
			This is an Atom syndication feed. It is intended to be viewed in a news aggregator or syndicated to another site.  Please visit the <a href="http://intertwingly.net/wiki/pie/">Atom Project</a> for more information.
		</div>
	</info>	
	
	<generator url="http://www.the-shaker.com" version="v0.1">the-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thing</generator>
			<logo>http://blogs.hoycinema.com/myfiles/cinematicus/ulivansant 3.jpg</logo>	
	
	<entry>
		<id>http://blogs.hoycinema.com/cinematicus/post/2007/08/06/matt-damon-y-ultimatum-la-privacidad</id>
		<title>MATT DAMON Y EL ULTIMATUM DE LA PRIVACIDAD</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.hoycinema.com/cinematicus/post/2007/08/06/matt-damon-y-ultimatum-la-privacidad" />
		<issued>2007-08-06T18:40:02+00:00</issued>
		<updated>2007-08-17T11:17:42+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
Bourne Ultimatum va a la millas. Tan rápida es esta película que el espectador se ve obligado a atar cabos en retrospectiva. Una retrospectiva necesariamente ágil, dinámica, interactiva y retante al pensamiento tenaz.

La estructura fragmentada es un acierto tanto en sus inquietos movimientos de cámara como en la stacatto narrativo donde no hay espacio ni tiempo para regodearse en lo obvio. Pero lo que hace a esta pieza cinemática aún más inquietante es su demostración de la casi absoluta capacidad de la tecnología actual sobrevigilar y perseguir a un ciudadano.

Matt Damon representa a un agente de la CIA en lucha contra directivos corruptos de la Agencia de Inteligencia que lo quieren eliminar. La CIA controla todo a discresión, bancos, computadoras, teléfonos celulares, aeropuertos, cámara de vigilancia en calles y estaciones ferroviarias. Todo  un aparataje de persecusión que corre como una locomotora desenfrenada que sale de Moscú, atraviesa Europa, Marruecos y culmina en el centro operativo de  Nueva York.

Para sobrevivir, el héroe tiene que adelantarse a la increíble omnipresencia tecnológica del sistema que lo quiere desaparecer. Es una metáfora Kafkiana hecha para la generación del videogame donde está en juego a modo de ultimatum la identidad, la privacidad, el individuo. Un poco la teoria de George Orwell sobre los sistemas totalitarios traida a la era del Patriot Act. Un tanto alarmante cuando lo piensas bien pero buena materia prima para el buen cine. 

Bourne Ultimatum redefine la narración cinematográfica con una vertiginosa propuesta que formula un precedente espectacular en cómo se hace o se ve el cine: reacción precede a la acción. O lo que es igual la naturaleza instintiva de la inteligencia precede a la razón que articula una acción y es la unica manera de que el sentido de individualidad sobreviva  al acoso absolutista de la tecnología y de la agenda del poder.

Hay que verla con los ojos bien abiertos.  
		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://blogs.hoycinema.com/cinematicus/post/2007/02/21/el-discreto-encanto-hannibal-rising</id>
		<title>UN BOCADO ESPELUZNANTE</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.hoycinema.com/cinematicus/post/2007/02/21/el-discreto-encanto-hannibal-rising" />
		<issued>2007-02-21T23:41:40+00:00</issued>
		<updated>2007-02-23T22:00:13+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
Solía ser territorio de vampiros esto del discreto encanto de la aristocracia y su metáfora del desquite contra la usurpación del vulgo. Not anymore. Ahora Hannibal Lecter viene a convertirse en el culto símbolo del corta cabezas de la vulgaridad par excellence.

Hannibal Rising presenta al niño Hannibal y los acontecimientos horribles que lo llevan a justificar su acción criminal y su gusto culinario por la carne humana. Tan espeluznante como suena, esta película logra ensalsar el repudio singular contra los horrores canibalísticos de cualquier guerra. En este caso, las fronteras inocentes de Lituania en el choque entre Nazis y Soviéticos durante la Segunda Guerra,

La puesta en escena logra suspender lo inverosimil del tema y hace cómplice al espectador de la monstruosidad del personaje. Desde un punto de vista ideológico, esta complicidad es curiosamente armada no en contra los que perpetran la Guerra sino contra los criminales oportunistas que se lucran de ella.

La película es voraz, vertiginosa, inclemente. Sobretodo en cómo logra poner a la audiencia en los zapatos del joven Hanibal.

La crítica estadounidense no ha sido generosa con el tema. En parte justificada por mínimas deficiencies dramatúrgicas en la resolución del film. El desenlace queda descuidado de un enganche emotivo que amplie el significado de la pieza. No queda claro si por descuido del guionista o por desinterés del director.

Por lo demás, Gong Li luce magnética y el joven actor Gaspard Uliell empuja bastante efectivamente su dimensión asesina. Faltó exaltación al carácter culto de Hanibal. Al menos el desenvolvimiento de un patrón convincente de envolvimiento en las artes como lo lograran las sutilezas interpretativas de Anthony Hopkins en las anteriores películas sobre Lecter.  Gaspar manifestó la arrogancia pertinente al personaje, pero faltó algo más que la apreciación al culto samurai para darle multidimensionalidad a la misma. Tal vez un gusto caprichoso por la ópera, la música culta, o quizá el buen vino.  

Lecter “asesina” al mal gusto, a la vulgaridad canibalista. En Hannibal Rising, el chico simplemente se venga sin que surga la artimaña mefistofélica que hubiera aportado la dimensión metafísica que realmente nos asusta. Aquella que hubiera convencido a la Bella de la película de prendarse de la Bestia y cuyo discreto encanto nos hubiera realmente puesto los pelos de punta.

		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://blogs.hoycinema.com/cinematicus/post/2006/12/11/mel-gibson-impacta-apocalipto</id>
		<title>MEL GIBSON IMPACTA EN APOCALIPTO</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.hoycinema.com/cinematicus/post/2006/12/11/mel-gibson-impacta-apocalipto" />
		<issued>2006-12-11T23:24:47+00:00</issued>
		<updated>2008-02-18T22:54:12+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
Apocalipto es una película que inquieta, perturba y levanta el instinto de supervivencia de manera visceral. Todo de forma espectacular, dinámica y fascinante.

En este fin de semana de estreno en los Estados Unidos fue la película más taquillera. Aquí en Puerto Rico, sacó de la silla al más inmutable espectador.

En el mismo espíritu de defensa de la dignidad desarrollado en Braveheart, Apocalipto se eleva con una vision escalofriante de los horrores de la explotación del hombre por el hombre en una heroica afrenta que va más allá de todo lenguaje. Hablada en lengua Maya, no es necesario el díalogo para entender la profundidad  humana en el recorrido vertiginoso de los personajes por la jungla precolombina de América.

El vestuario, maquillaje, peinados, ambientación, decorados del mundo maya son majestuosamente logrados para darnos un friso que despierta a una civilización hasta ahora petrificada bajo la jungla de la historia. 

Mel Gibson logra con esta opera inquietante rebasar la dimensión Tarzánica europeista para iniciar un redescubrimiento de un pueblo que se niega a permanecer en el olvido porque nunca se ha ido. Apocalipto es una cascada de acción que hay que mirar con multiples ojos; los de la razón, los del instinto, los del alma.   

  

		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://blogs.hoycinema.com/cinematicus/post/2006/11/27/babel-tiempos-guerra</id>
		<title>BABEL EN TIEMPOS DE GUERRA</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://blogs.hoycinema.com/cinematicus/post/2006/11/27/babel-tiempos-guerra" />
		<issued>2006-11-27T17:33:30+00:00</issued>
		<updated>2006-11-27T17:41:50+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
La premisa de este film resulta bastante naive en tiempos de guerra medio oriental y racismo anti mejicano.

Un matrimonio rubio estadounidense se va de turista por Marruecos para estar a solas tras la muerte de su bebé. Por tal dejan en casa a sus otros dos hijos pre-adolescentes bajo el cuido de una mucama mejicana. ¿Por qué escojen la región islámica de Marruecos en vez de un lugar menos amenazante como Buenos Aires o el Caribe? Nunca lo sabemos. 

A la sazón la mucama mejicana cruza la frontera de Estados Unidos hacia Méjico sabiéndose indocumentada y para colmo se lleva consigo a los niños bajo su cuido sin el permiso de los padres. No hay que ser muy brillantes para saber que estos dos decisiones son unas absurdas tonterías de consabidas consecuencias.

Por otro lado, la narrativa no lineal de la historia es envolvente. El cuento va para atrás y adelante de manera reveladora. Las subtramas de los pastores marroquíes que cometen el fatídico crimen que activa el relato y la tragedia de la familia japonesa que provee el arma catalítica, formulan el contrapunto necesario para hacer fumable la cinta. La manipulación narrativa le dan sustancia a la pieza y le dan un Cannes por dirección al director.

Las actuaciones son excelentes. Brad Pitt, con un exceso de arrugas alrededor de sus ojos dibuja virtuosamente al americano humillado por las circustancias y opaca los talentos histriónicos de Cate Blanchet, quien queda limitada a interpretar el sufrimiento de una herida mortal. La mucama mejicana, Adriana Barraza, es la mejor actuación del reparto. La adolescente japonesa le da profundidad a la pieza con una visión de humanidad sin precedentes y el niño que interpreta al tirador marroquí logra una credibilidad punzante de gran sensibilidad.

Desde el punto de vista ideológico, Babel expone a una familia &quot;wasp&quot; estadounidense a vivir las vicisitudes habituales de inmigrantes mejicanos indocumentados y pastores islámicos en dos desiertos inhóspitos. Es un paseo esterotipado por las desgracias de la pobreza y el prejuicio social cuya consecuencias trágicas resultan deprimentes y para nada transformadoras. La unica dignidad la representan los estereotipos del poder económico que son rescatados en helicóptero y viven en rascacielos japoneses. 

Pese a las mejores intenciones de reflejar la realidad contemporánea, el film cae en una visión cerrada y triste de un espejo de angustias que deja a la audiencia en un limbo sin consecuencia.
		</content>
	</entry>
	 
</feed>
