Dieron sus habitaciones a los animales de la tierra. Y estando terminada la creación de todos, les fue dicho a los cuadrúpedos y demas animales por los Progenitores:
- Hablad, gritad, llamad, hablad cada uno según vuestra especie, según la variedad de cada uno -
Así les fue dicho a los venados, los cocodrilos, leones, tigres, elefantes y serpientes.
- Decid, pues, vuestros nombres, alabadnos a nosotros, vuestra madre, vuestro padre. ¡Invocad, pues, al viento, a el Corazón del Cielo, a el Corazón de la Tierra, el Creador, los Progenitores;
hablad, invocadnos, adoradnos! - les dijeron-.
Pero no se pudo conseguir que hablaran como los hombres;
sólo chillaban, cacareaban y gramaban;
no se manifestó la forma de su lenguaje, y cada uno gritaba de manera diferente.
Cuando vieron que no era posible que hablaran, se dijeron entre sí :
- No ha sido posible que ellos digan nuestro nombre, el de sus creadores y formadores.
-Esto no está bien -





