Sí, esta sí entra directamente en la categoría de películas idiotas, pero no va a ser de mis favoritas. Ella es una monada (me cae bien desde Rosswell, la verdad) y él tiene todo lo que se le pide al guapo en una de estas comedias románticas: es divertido, tiene una pinta estupenda y el ramalazo ese de chulería indispensable para que nos parezca un golfo encantador. Ya. Esos no existen en el mundo real, lo sé.
Bueno, la historia ya se sabe: una chica que ha ido a un montón de bodas (sí, son 27 vestidos pero alguno habrá repetido, no????), que se enamora de su jefe; pero resulta que cuando su hermana pequeña se cruza delante de los ojos del susodicho a él empieza a caérsele ostensiblemente la baba. Qué desastre. Pobrecita ella. Menos mal que siempre puede sacar los ojos a su nuevo amigo Kevin. Aunque el resto le agradeceríamos que no lo hiciera! Bastante mala uva que se haya pasado tres pelis con gafas de sol permanentes...

Ah! y esto para apoyar mis comentarios sobre ojos y eso.


