
Nunca hubo corte francesa más colorida. Desde luego, si la versión con Converse de María Antonieta está falta de algo no es de pasteles (y hablo tanto de colores como de los que se hacen con harina y azúcar). Te tiene entretenida buscando cosas: las zapatillas entre montones y montones de zapatos diseñados por Manolo Blahnik, un ordenador portátil que me han dicho que sale y es posible que lo viera, aunque no puedo jurar que no haya sido fruto de mi imaginación...
Si una pega puedo poner, es que al final se me hizo un poquitín larga. La superficialidad llevada al extremo de los últimos momentos de la reina guillotinada hubiera resultado mucho menos llevadera, de todas formas, si no fuera por las frasecitas de sus amigas de farranda ("¡uy, mercy!"). Si alguien no la ha visto y lee esto, que sepaís que es divertida y, sobre todo, comestible. Yo la recomiendo.



